Los admiradores preguntaban a Fatty Arbuckle por qué no se reía nunca ese actor que salía en sus películas. Fatty revisó las películas y comprobó que era cierto. En la siguiente película en la secuencia final Buster Keaton se rió y el público abucheó la escena. Por esto Fatty y Keaton decidieron que no se reiría jamás y lo firmaron en contrato. Se habían dado cuenta de que cuanto más serio permanecía el actor, más se reía la gente. Keaton creó un estilo cómico único basado en una seriedad e inexpresividad que chocaba con la frenética actividad que vivían sus personajes. Cuando Keaton dirigía, elaboraba concienzudamente espectaculares secuencias que el mismo protagonizaba, y apoyado en una increíble capacidad física, por muy peligrosa que resultase la escena, nunca usaba dobles.
Joseph Keaton trabajaba junto a sus padres en un vodevil, y ya se manifestaba inexpresivo cuando se caía. En escena el niño se caía, se golpeaba, se chocaba, lo tiraban al público y el pequeño Buster ni gesticulaba. Sus padres finalmente tuvieron problemas por explotar al menor y ponerle en peligro y tuvieron que dejar los Estado Unidos para actuar en Inglaterra, de donde volvería Buster para probar suerte en el cine.
El apodo de Buster le viene por una expresión que soltó el escapista Houdini, que compartía escenario en la misma compañía que sus padres. Con tres años el niño se le cayó a su madre rodando por las escaleras, Houdini exclamó: “What a Buster!” (“Que porrazo”) y con ese nombre quedó bautizado artísticamente, “Buster” Keaton. Pará el no fue ningún problema cuando por contrato tuvo que permanecer serio.
Películas como Las tres edades y La ley de la hospitalidad (1923), El navegante y El moderno Sherlock Holmes de 1924, Las sietes ocasiones (1925), El boxeador (1926), El Cameraman y el Héroe del rio de 1928 y sobre todo El maquinista de la General de 1926 le convirtieron en uno de los mejores cómicos del cine mudo y de la historia del cine.
En 1928 la compañía para la que trabajaba y que llevaba su nombre (Buster Keaton Productions) fue comprada por la MGM, y él no se adaptó al trabajo en una gran productora donde se le imponía trabajar en películas que él no había diseñado y que consideraba de una baja calidad. Su carrera se derrumbó en pocos años y poco a poco se fue retirando. No se alejó del mundo del cine y trabajó como guionista de gags y participo en películas con papeles secundarios o pequeñas apariciones.
En 1960 se le concedió un más que merecido Oscar honorífico.
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