“El fantasma y la Señora Muir”, (“The Ghost and Mrs. Muir”, 1947, Joseph L. Mankiewicz)

 En 1947, hacía poco que había acabado la guerra, y una película romántica que se adentra en el terreno de lo fantástico protagonizada por una viuda, y el fantasma de un marinero que se aferra a abandonar este mundo, tenía todas las papeletas para ser un éxito. Si además le añadimos un poco de diversión, una gran dirección, una fantástica producción y la química entre Tierney y Harrison, la formula no podía fallar. El resultado… “El fantasma y la Señora Muir”

Joseph L. Mankiewicz dirigía su tercera película, pero desde su primer film ya mostraba talento a raudales, en el futuro refrendado por cuatro Oscars como director y guionista, y sobre todo por una filmografía repleta de obras maestras y grandes películas

Partiendo del libro del mismo título de la escritora Josephine Leslie, y gracias al guionista Philip Dunne (“¡Qué verde era mi valle!”), a la preciosa partitura de Bernard Hermann, que luego escribiría la música de “Psicosis” o “Vértigo” entre muchas otras, a la fotografía de Charles Lang, candidato al Oscar y como no, a las interpretaciones de Rex Harrison y Gene Tierney, se consiguió una de las películas románticas, fantásticas y más entretenidas de la historia del cine

Este film supuso un gran éxito de crítica y público. Los papeles protagonistas eran para la pareja de moda Tracy y Hepburn, pero ante las dudas del actor su papel recayó en Rex Harrison, con tablas en el teatro clásico británico y una voz prodigiosa muy propicia para un fantasma. Para la dulce viuda pero de carácter y de buen ver, quien mejor que la más atractiva del momento, Gene Tierney, a quien “Laura” había puesto Hollywood a sus pies, pero que ya estaba viviendo momentos muy duros en su vida personal.

Al primero, Rex Harrison, el personaje de fantasma de cierta edad, pero muy atractivo, le sirvió para que se le empezara a conocer como “Sexy Rexy”. La segunda se pasó todo el rodaje con un pie escayolado oculto por las largas faldas de época, por un mal paso al subir y bajar escaleras de dos en dos.

Les acompañan en el reparto George Sanders, una Natalie Wood de tan solo 8 años que hace el papel de la hija de la señora Muir, que Vanessa Brown interpreta cuando se hace mayor.

Los bellos paisajes ingleses que aparecen en el film están rodados en Carmel, una pintoresca población de California, a la que se retirarían varias estrellas del cine clásico y que tuvo por famoso alcalde a Clint Eastwood.

Atentos a un detalle, que ahora pasa desapercibido, pero en la época llamó la atención. La Señora es Muir, es viuda, pero es una mujer joven y quiere independizarse, llevar las riendas de su vida, gestionando su herencia y patrimonio. Todo un mensaje para la sociedad conservadora y machista de la época, 1947.

 

Una película obligada de ver, si aún no lo habéis hecho… no dejéis de hacerlo, seguro que la disfrutáis



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