James Cagney, uno de los "grandes" del cine

James Cagney, era el tipo duro, el gánster. El actor había alcanzado tal popularidad en estos papeles que generó una creciente inquietud en el departamento de justicia, al fin y al cabo, estos personajes tenían orígenes humildes y llegaban a tener un gran poder por el camino más corto y más fácil, la violencia.

La Warner, para la que trabajaba Cagney, había sido la productora que mas colaboró realizando cine social con el presidente Roosevelt y su política social y reformista durante la gran depresión, y entendió esa preocupación.

El siguiente papel de James Cagney fue “Contra el imperio del crimen” en el que su personaje era un detective que se enfrentaba a gente del tipo que él había interpretado hasta entonces. Como ellos, este detective tenía un origen humilde, y el mensaje a la sociedad estaba claro, a lo más alto se puede llegar también por el camino correcto.

Mas moralista fue el final de “Ángeles con caras sucias” con un mensaje claro, el que la hace la paga y, sobre todo, se arrepiente.

Aunque para ejemplo la vida misma de James Cagney, un hombre de origen humilde nacido en Nueva York, que tuvo que dejar sus estudios de Arte en la universidad de Columbia para hacerse cargo de su familia cuando su padre falleció.

En cuanto pudo compatibilizó sus trabajos con la interpretación, pero los principios, a pesar de que podía cantar, bailar y actuar, no pudieron se más difíciles. El primer papel en el que actuó el que sería el duro de Hollywood, fue un papel femenino de corista de vodevil. Poco a poco fue encontrando papeles en Broadway en donde conoció a Frances Vermon con la que se casó en 1922. Fue su compañera durante 64 años, hasta que Cagney falleció de un infarto en 1986. 

El actor fiel a sus ideas no renunció a lo que consideraba justo, enfrentándose a quien fuera necesario. Fue el primer actor en desligarse de un contrato con uno de los grandes estudios y crear su propia productora.

James Cagney fue uno de los primeros miembros de Hollywood junto a Bogart que fue acusado por el Comité de Actividades Antiamericanas de simpatizar con  el comunismo.

En otro episodio de su carrera Cagney se tuvo que enfrentar a la mafia cuando está intentó dominar el sindicato de actores. Estos llegaron incluso a planear atentar contra él durante un rodaje. 

Fiel también a sus amigos, fue el único actor que asistió al funeral de una amiga marcada por el sexismo y el racismo, Hattie McDanield.

Como actor está considerado como uno de los mejores del cine, el ritmo que imprimía a sus personajes les daba una personalidad única y muchos de ellos como el psicópata criminal Cody Jarret de “Al rojo vivo”, Rocky Sullivan de “Ángeles con caras sucias”, George M. Cohan de “Yanqui Dandy” por el que ganó su Oscar, o Macnamara en “Uno, dos, tres” han quedado para la historia del cine

Realmente por su filmografía y por su biografía, James Cagney fue uno de los “más grandes” del cine



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