Rodgers y Hamerstein eran dos guionistas de prestigio en Broadway, pero su último musical no había sido bien recibido por la crítica teatral. La obra “The sound of music” era considerada como una versión almibarada de la familia Von Trapp, una historia de monjas, nazis y un grupo de niños educados por un padre viudo.
Cuando se planteó llevar al cine el musical, muchos estudios la rechazaron. Finalmente la Fox se encargo de su producción pero nadie quería dirigirla, se ofreció a Billy Wilder, a William Wyler y a Robert Wise, y ninguno aceptó la dirección. Una circunstancia que obligo a retrasar su siguiente película concedió a Wise la posibilidad de dirigirla, los estudios aumentaron su participación en los beneficios y el director aceptó.
Lo mismo que con los directores ocurrió con el papel protagonista, fue rechazado por Audrey Hepburn, Doris Day o Julie Andrews. Esta última que venía de ganar el Oscar por Mary Poppins pero veía el personaje muy parecido y temió caer encasillada. Finalmente Robert Wise consiguió convencer a la actriz que era prácticamente el único reclamo con el que iba a contar la película.
La película tuvo unas críticas pésimas en su estreno, pero tuvo el respaldo del público primero, con una recaudación de 115 millones de dólares frente a los 8 que costó y posteriormente, el beneplácito de los Oscars con cinco premios de diez nominaciones, entre ellos mejor película y mejor director. Julie Andrews se tuvo que conformar con el globo de oro. Como curiosidad, varios de los críticos que machacaron con sus opiniones la película en su estreno fueron despedidos.
“Sonrisas y lágrimas”, como se tituló en España, superó a “Lo que el viento se llevó” en recaudación hasta que ésta se reestrenó en 1970. Durante la película Julie Andrews estuvo varias veces en grave peligro. En la escena en la que gira cantando en la montaña que se grabó desde un helicóptero, éste, por la fuerza del aire, derribó en varias ocasiones a la actriz provocando golpes de considerable importancia. También estuvo en peligro de ahogarse en una escena en la que vuelca la barca, al intentar sacar a uno de los hijos pequeños que apenas sabía nadar.
Otros de los éxitos que obtuvo la película fue el reclamo turístico de los paisajes naturales que fotografía, y que hicieron de Salzburgo un lugar de peregrinación de fans de la película con cientos de miles de visitantes anuales. A pesar de esto, la ciudad votó en contra de conceder una calle a la institutriz Maria Von Trapp, debido a que estudios hechos sobre el personajes concluyeron que no era tan idílica como retrata la película, digamos que la institutriz en realidad era más parecida a la Señorita Rottenmeier que a Mary Poppins.
Como curiosidad comentar que la película en Alemania fue cortada en la escena de la boda. Otra anécdota es que la verdadera familia Trapp fue invitada a presenciar el rodaje y puntualmente en escenas grabadas ese día aparecen como extras. Además, comentar que unas de las libertades que se toma el guion es que el número de hijos e hijas no se corresponde proporcionalmente con el real, igual que el orden de edad, ya que el mayor era hombre y en la película ese papel lo tiene una mujer.
Queda para el gusto de cada uno valorar como ha soportado el paso del tiempo esta película, aunque los números dicen que fue y sigue siendo un éxito.

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