Sucedió una noche, la película en la que casi nadie confiaba.

Nadie esperaba mucho de la película “Sucedió una noche”, incluidas sus estrellas. Gable había sido cedido por la MGM, donde estaba contratado, a la humilde Columbia para hacer la película como castigo por discrepancias, y Colbert, que no quería hacer la película planteó unas exigencias imposibles, se había negado a hacer la película a menos que su salario se duplicara y la película se completara en sólo cuatro semanas, pero fueran aceptadas, y aun así al terminar la película, Colbert le dijo a un amigo: "Acabo de terminar la peor película del mundo".

Pero la crítica y el público no pensaron lo mismo, ya que Sucedió una noche cosechó críticas muy favorables y se convirtió en el mayor éxito de taquilla de Columbia hasta la fecha.

La película fue nominada para un total de cinco Oscars, los cinco principales. Sin embargo, incluso habiendo recibido una nominación, Colbert no alteró sus planes de tomarse unas vacaciones en Nueva York la misma noche de la ceremonia de los Oscar. No había muchas posibilidades para la película y menos aún para la actriz, siendo favoritas Grace Moore, por “Una noche de amor”, Norma Shearer (esposa del jefe de producción de MGM, Irving Thalberg), por “Las vírgenes de Wimpole street”, pero sobre todo Bette Davis, por “Cautivo del deseo”.

En consecuencia, cuando el presentador de los Oscars, Irvin S. Cobb, anunció en el Biltmore Bowl que Colbert había ganado el Oscar a la mejor actriz, ella estaba sentada en su compartimento del tren, esperando para partir hacia Chicago y desde allí a Nueva York.

Ante el éxito de premios que estaba cosechando Sucedió una noche, Cohn, habló con el responsable de la ceremonia, para que la actriz pudiera recoger el premio, y envió a recogerla a la estación Union Station, a tan sólo un par de kilómetros de distancia. Allí localizaron a Colbert y pero la actriz que no se creía lo del Oscar protestó, "¡Perderé mi tren!", pero Cohn también había movido los hilos para qué retrasaran la salida del tren hasta que la actriz volviera. "¡No estoy vestida!", continuó ella, a lo que Johnston, responsable de publicidad, respondió: "¡Es el Premio Nobel del cine!", seguramente también le recordó los beneficios publicitarios que podría obtener para futuros contratos. Colbert aceptó y fue llevada en una limusina hasta el Biltmore.

Un podo cohibida por llevar un traje de falda de viaje en lugar de un vestido para la ocasión, Acceder al escenario, no a través de la multitud, sino por una entrada lateral, y sosteniendo su abrigo de visón delante de ella. Shirley Temple, que estaba presente para recibir un "premio juvenil" especial, fue reclutada para hacer la presentación y la improvisada entrega, teniendo que subirse a una silla para hacerlo.

“Me temo que voy a ser muy tonta y voy a llorar", dijo Colbert al aceptar la estatuilla, luego posó con Temple para unas cuantas fotos, se excusó y fue llevada de vuelta a la estación para coger el tren que la estaba esperando.

 

Esa noche fue la primera vez que una sola película dominó los premios: La comedia romántica Sucedió una noche, de Frank Capra, una producción de la compañía Columbia Pictures, propiedad de Harry Cohn, se llevó los cinco primeros premios principales, los mismos a los que optaba, película, director (Frank Capra), guión (Robert Riskin), actor (Clark Gable) y actriz (Claudette Colbert), algo que sólo han hecho otras dos películas desde entonces: “Alguien voló sobre el nido del cuco”, de 1975, y “El silencio de los corderos”, de 1991.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Veronica Lake y el peinado prohibido

Constance Frances Marie Ockelman, tuvo una imagen, que al margen de sus interpretaciones, pasó a la historia del cine. El azul de sus ojos l...